jueves 15 de mayo de 2008

Añorando la mitad perdida. (1)

El hombre en su origen, no era en absoluto como lo es ahora, sino mucho más fuerte y más perfecto, y tenía, en consecuencia la forma perfecta, la esférica, como los cuerpoos celestes de quienes provenía. Pues de unos era progenitor el Sol, y ésos poseían el sexo masculino y otros eran hijos de la Tierra y pertenecían por tanto, al sexo femenino.

Pues bien, aquellos afortunados humanos se sentían tan poderosos que en su engreimiento osaban desafiar a los dioses y pretendieron atacarlos. Pero ¿Qué se habían creído? Los dioses tienen en sus manos todas las armas, la máxima fuerza, la inmortalidad, la perfeccción. Risa e indignación únicamente, podían inspirarles los hombres por muy esféricos que fueran.

Zeus deliberó que hacer para castigarlos y, a la vez bajar sus humos y mermar sus fuerzas. Y se le ocurrió una excelente idea: partirlos por la mitad. De este modo los debilitaba y además los duplicaba para que fueran más los que agasajaban a los inmortales y se hallaban sometidos a ellos.

Y así lo hizo:. con un hacha cortó a cada uno en dos y así, perdieron su forma esférica signo de antigua perfección y la posibilidad de moverse circularmentte como los astros. Ahora caminarían erectos, sobre sus dos piernas, en vez de las cuatro quee tenían antes.

Zeus ordenó a Apolo a continuación que loss curara y recompusiera el desperfecto hecho e sus cuerpos. Y Apolo alisó las arrrugas en el pecho, y juntando en el vientre toda la piel lo ató en el centro y formo un agujero que se llamaría ombligo."¡Y cuidado con volve a insolentarse!" porque Zeus amenazó con dividirlos de nuevo para que tuvieran qque andar a la pata coja.